En el corazón de la ciudad y, a la vez, en una calle sorprendentemente tranquila, esta vivienda única en sexta planta se sitúa a un paso del Parque Santa Catalina, entre Mesa y López y el Puerto.
El salón y la cocina se abren al exterior a través de grandes ventanales que inundan cada estancia de claridad. Una de esas viviendas que, cuando las visitas, entiendes por qué no salen muchas al mercado.